Semblanza ambientalista de la Madre María de San José
La contemplación de los pájaros que revoloteaban por el pueblo fue una de sus aficiones más tempranas, según cuentan quienes la conocieron, ella podía distinguirlas por sus cantos y sus diarias caminatas eran acompañadas por muchas de estas aves, al igual que ardillas, mariposas y pequeñas lagartijas que se mostraban al sentir su paso.
La monja del bosque encantado, esa selva llena de misteriosos ecos y verdes aromas, encontraba sus momentos de meditación con el sonar de las cascadas que se producían en el Rio Choroní. Ella se sentada en las grandes y ovaladas piedras encalladas dentro de sus aguas,allí a ratos mojaba sus pequeños pies en esas corrientes cristalinas que venían de los más alto de las montañas.
Hay una leyenda que la vinculan a sus años de mocedad, que estando en una de las orillas del rio se le acerco inadvertidamente un cachorra de tigre que era observada a pocos metros por una enorme tigra. La cachorra la acaricio y con las mismas regresó con su madre y ambas luego de beber agua se fueron del rio.
La amada naturaleza con su flora y fauna le hizo siempre muestras de su agradecimiento y presagió desde sus inicios que ellaera un ser de bien.
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